El equipo médico de Clínica Presbiteriana está capacitado para solucionar todos los problemas oftalmológicos de los pacientes, adultos y niños. Entrega una atención integral desde lo preventivo hasta lo más sofisticado y complejo.
Si no existe un cuidado especial en las circunstancias físicas y ambientales en las que realizan su labor los niños cuando estudian, puede repercutir tanto en su salud física como en su rendimiento escolar. Si después de un tiempo de aprendizaje frente al computador o libro, aparecen dolores de cabeza, ojos irritados, exceso de cansancio, dificultades en la visión o se nota un cierto desinterés en el colegio, puede deberse a algún tipo de problema en la visión.
Por eso se recomienda a la hora de sentarse en una mesa a estudiar:
- Lo mejor es estudiar con luz natural.
- La iluminación general tiene que ser uniforme, sin contrastes marcados para que no canse la vista.
- La luz puntual tiene que estar sobre el plano de trabajo. Lo más cerca posible de donde la persona lee o escribe.
- La mesa y la silla deben tener las medidas estándar recomendadas para estos usos. En el caso de niños pequeños, procurar ajustarlas adecuadamente y que no sea el niño el que antinaturalmente se adapte a ellas.
- Para la lectura, la inclinación de la mesa debe ser de 15-20 grados.
- Para la escritura, la inclinación de la mesa debe ser de 10-15 grados.
- La distancia entre los ojos y el papel debe de ser igual a la existente entre el codo y el puño.
- Realizar descansos de cinco minutos cada hora. En este tiempo es conveniente mirar por la ventana o emplear otros métodos para cambiar la fijación cerca/lejos.